Para qué se usa
- Comprar un activo antes de vender otro.
- Adelantar el cobro de una subvención, una venta o un contrato público.
- Cancelar deuda urgente mientras se cierra una refinanciación.
- Financiar las primeras fases de un proyecto hasta su financiación definitiva.
- Operaciones de compra de empresas que requieren rapidez.
Características habituales
- Plazo corto: normalmente de meses a uno o dos años.
- Rapidez: se negocia y se firma en menos tiempo que un préstamo bancario.
- Garantías: sobre el activo que se compra o vende u otros bienes.
- Coste: más alto que la financiación a largo plazo, por el riesgo y la rapidez.
¿Tu caso se parece a esto? Te lo miramos sin compromiso.
Consultar por WhatsAppLa salida, lo más importante
El financiador quiere saber cómo se devolverá: con qué venta, cobro o financiación, y qué pasa si se retrasa. Un buen contrato prevé prórrogas razonables y evita que un retraso ajeno a la empresa provoque la ejecución de las garantías.
Preguntas frecuentes
¿Consume CIRBE?
Si la concede un fondo privado que no es entidad declarante, no aparece en la CIRBE.
¿Qué pasa si la venta se retrasa?
Depende del contrato: puede haber prórrogas pactadas o, si no, intereses de demora y riesgo de ejecución. Por eso hay que negociarlo antes.
¿Puede pedirla una empresa con problemas de liquidez?
Sí, siempre que haya una salida creíble y garantías. Si la situación es de insolvencia, hay que valorar antes otras herramientas.